sábado, 19 de febrero de 2011

A.H. San Fernando- SJL
Por celos quema viva a su esposa y se da a la fuga
Policía busca al agresor Félix Sotelo Zambrano.  Familiares exigen justicia
betinforma.- La ola de violencia contra las mujeres no cesa en San Juan de Lurigancho. Tras 11 días de penosa agonía, Vanessa Solano García (28) dejó de existir a las 8:30 de la noche del último miércoles en el hospital Guillermo Almenara, luego de que fue internada el domingo 6 de febrero por su conviviente y bordador de una empresa textil, Félix Sotelo Zambrano (30).

Vanessa, quién era  empleada de una reconocida empresa de seguros y madre de un niño de 5 años murió al no soportar las quemaduras de tercer grado en el 92% de su cuerpo, al parecer quemada por su conviviente en su vivienda ubicada en el asentamiento humano San Fernando, Mz P, lote 12.de San Juan de Lurigancho.
Según testigos, Félix quemó viva a la madre de su único hijo al echarle un galón de thinner y luego le prendió fuego en un arranque de celos. Ella gritando de dolor, corrió de un lugar a otro, envuelta en llamas, hasta que sus vecinos la cubrieron con una manta, y apagaron el fuego que la consumía.“La quemó viva porque mi hija estaba harta de él y lo iba a dejar. Había soportado sus abusos seis años en silencio”, recordó abrumado Raúl Hernán Solano Carbajal, padre de la víctima.
Los médicos informaron que sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en casi todo el cuerpo.por las quemaduras que presentaba, la mujer habría estado prendida durante diez minutos sin ser auxiliada.
"Yo quiero que la policía encuentre a su pareja, quien está como no habido. Para mí es el principal sospechoso, porque era muy violento y constantemente agredía a mi hija", declaró la madre de la occisa, Beatriz García Carpio (51).
La mujer informó que el fatídico domingo salió de su casa, junto a su esposo y su nieto de 5 años, hijo de la fallecida, y que dejó sola a la pareja de convivientes.
En la noche, al retornar, encontró el ambiente de la sala con restos de prendas de vestir y cortinas quemadas, sin saber qué había pasado.
El paradero de Félix Manuel Sotelo Zambrano (30), marido de la fallecida, es un misterio. Se cree que haya huido donde familiares en provincias.